viernes, 31 de mayo de 2013

Cuaderno de Bitácora – Hoja 1 de 1


Viernes 31 de mayo de 2013. Son las 16:01. No sé por qué motivo hoy es de esos días en los que necesitaba un cambio de vida urgente. Unos de esos días en los que te levantas sin entender qué haces, qué está pasando en tu vida, y qué será ESO que haga cambiar el rumbo de mi futuro.

No es que esto sea novedad, tengo este sentimiento desde el día 4 de enero en el que empecé una nueva etapa en una nueva ciudad en un nuevo país... El tema está en que a veces este sentimiento de vacío y desconformismo está dormido, espera la ocasión para manifestarse de nuevo. Y cuento ya con pocos recursos para calmarlo, o quizás es que estoy al 5% de mis ganas de hacerlo.

Solo espero despertarme, y que ya sea un nuevo futuro con esperanza de encontrar esa señal que todos necesitamos para que el timón de mi vida gire 180grados, concretamente de norte a dirección sur y pueda superar por fin la tempestad.



Me despido con una frase de Einstein: “Nunca pienso en el futuro. Llega demasiado pronto

Be

domingo, 20 de enero de 2013

Hechos y palabras.

En días como hoy me doy cuenta de que casi siempre da igual lo que digas o lo que hagas en según que momento porque meses, semanas e incluso días después esas cosas dejarán de tener valor, en la mayoría de los casos para la persona que las dice o las hace.

Hechos muchos, y palabras más. Y todas ellas sin sentirlo, o al menos eso es lo que parece después de este tiempo.

A veces parece que los recuerdos de unos mismos hechos y/o palabras varían según la persona que los recuerda. Lo que para uno no significa nada más que una equivocación, para otro significa algo que parecía importante, o al menos intentaba serlo.

Una vez más: ERROR!

Parece que hay cosas que nunca cambian.



Pinkisses de Nu.


@nubladoperorosa





lunes, 3 de diciembre de 2012

Hoy.

LO MALO:

Ya estamos en diciembre. Ha cambiado el mes aunque parece que no es lo único que ha cambiado en los últimos días. En las últimas veinticuatro horas, me he dado cuenta de que cosas que pensé que nunca podrían cambiar lo han hecho. No sé como ha pasado, ni cuando ha sido, ni por que no me he dado cuenta. El caso es que lo ha hecho y ahí está, ver para creer. Sólo espero que ese camino no tenga vuelta atrás porque yo ya no estaré esperando en el punto donde esas cosas que ahora han cambiado eran impensables e imposibles.


LO BUENO:

Una sonrisa. Hoy alguien me ha vuelto a sonreír de una manera en la que pensé que no lo volvería a hacer. Ha sido muy agradable ver que ese pequeño cariño que comenzó hace un tiempo sigue ahí y que no le importa demostrarlo. Parece una tontería lo poco que puede decir una sonrisa, porque al fin y al cabo sólo ha sido eso. Pero hay cosas que transmiten más de lo que parecen y yo sé que esa sonrisa quería decir muchas cosas. 



Pinkisses de Nu.


@nubladoperorosa

viernes, 30 de noviembre de 2012

Simplemente sucederá.

Y un día, sin buscarlo ni esperarlo, simplemente sucederá.

Sucederá y será sencillo, fácil.

No habrá obstáculos, ni miedos.

No habrá esfuerzos, ni preocupaciones, ni dudas.

No habrá que hacerse preguntas absurdas sobre futuros cercanos o lejanos.

No habrá peros, ni problemas, ni porqués.

No habrá lágrimas, ni noches en vela, ni enfados, ni celos.

No habrá excusas, ni explicaciones innecesarias.

Sucederá y será sencillo, fácil.

Habrá cariño y admiración.

Habrá complicidad y transparencia.

Habrá atracción y pasión.

Habrá confianza y despreocupación.

Habrá sinceridad y honestidad.

Habrá todo eso y mucho más.

Sucederá y será sencillo, fácil. Simplemente sucederá.



Pinkisses de Nu.


@nubladoperorosa

martes, 27 de noviembre de 2012

Tiendas, gente y paciencia.

Mucha paciencia es lo que necesitas para ir a un centro comercial un día de lluvia, frío, nieve o cualquier otra condición meteorológica adversa.

La gente que entra en un centro comercial se transforma. Pueden distinguirse varios tipos:

Uno .- Los que se agobian en los primeros 10 minutos y empiezan a quejarse por todo, porque: hay mucha gente, hay mucha cola para pagar, no se puede mirar nada, está todo revuelto... Y yo digo: estás en un centro comercial, has venido por iniciativa propia, sabías a lo que venías y lo que te encontrarías así que:  ¡Deja de quejarte por favor!

Dos .- Los que llegan con mucha energía y con ganas de ir a todas las tiendas y repasarse el centro comercial. Estos rara vez consiguen terminar la tarea. Es agotador. A la mitad de la segunda planta ya se han cansado o se han gastado todo el presupuesto. Así que a partir de aquí se convierten en sujetos de tipo uno y empiezan a hacer lo mismo que estos hasta que se van.

Tres .- Los que van por obligación: padres, abuelos, novios y casi todos los sujetos del genero masculino que aguardan por sus mujeres o novias a la entrada de la tienda donde están ellas desde hace horas o que reposan en los sofás/sillas/bancos cercanos a dichas tiendas. Hay una variedad que es la del marido/novio paciente que ayuda a su mujer/novia en las compras y entra a la tienda con ella, eso si, la cara de aburrido no se la quita nadie.

Cuatro .- Los que parece que no se van a cansar nunca. Arriba, abajo, probador, caja, otra tienda, otra, otra, otra, otra... Hay una variedad de estos que son los que miran mal a sujetos de tipo uno o de tipo 2 en su etapa final.

Yo sin duda soy del segundo tipo, ¿y tú?


Pinkisses de Nu.


@nubladoperorosa



lunes, 26 de noviembre de 2012

Lunes


Los lunes no me gustan. Supongo que como al resto de los humanos, pero yo quería dejarlo claro. No me gustan. Y no me gustan por muchas razones.

Cuando eres trabajador (una de esas personas afortunadas con una nómina a fin de mes) el lunes es indicativo del fin de dos días muy valorados y poco aprovechados -comúnmente llamado fin de semana-, así como del inicio de cinco laaaaargos días laborables y casi siempre también poco aprovechados.

Sin embargo, cuando no eres trabajador (es decir, desempleado, parado, asiduo a las colas del Servicio Público de Empleo, …) el lunes es indicativo de otra semana de desesperación, siete días repletos de cambios de humor, de esperanza, de desilusión, de espera agónica por una llamada telefónica o un email que puede cambiar el rumbo de tu vida, de interminables horas buscando y rebuscando cualquier periódico, página web de empleo o boletín en el cual salga publicada una oferta de trabajo que encaje con tus características personales y profesionales. Siete días que poco se diferencian entre sí, y cuando lo hacen es porque algo bueno o malo le sucede a las personas que te rodean. Esas personas que se desesperan tanto o más que tú mismo por esta situación que parece no tener fin.

Dicen que hay una luz al final del túnel. Yo digo que esa luz se ha fundido.

Hoy, último lunes de Noviembre, me despido deseando que un día no muy lejano llegue un electricista que cambie esa bombilla.




Pinkisses de Be.


@nubladoperorosa

sábado, 24 de noviembre de 2012

Cuando nos encuentre...

Once upon a time... 

Así empiezan todos los cuentos de hadas. Sobra decir que en la vida real, las historias de amor ni empiezan ni terminan como en los cuentos, ni como en las películas románticas que tanto nos gusta ver. Ayer fue el turno de "Cuando te encuentre". 


Nu y Be se preguntan: ¿Cuándo nos encontrarán?

Mientras esperan la respuesta (que parece que nunca llegará) seguirán conformándose con las películas de príncipes azules e historias imposibles.

Hablando de príncipes azules, ¿habéis visto alguno? ¿de verdad existen? ¿dónde podemos encontrarlos? ¿tienen Twitter, Facebook? ¿escriben sobres sus princesas en un blog...?

Y continúan haciéndose preguntas: ¿qué buscan los  príncipes azules? ¿princesas rosas? ¿princesas azules? ¿príncipes rosas?

Ninguna de las respuestas a estas preguntas están muy claras, y no creo que en estos momentos Nu y Be quieran saberlas. Digamos que los que ellas creían sus príncipes azules perdieron el color en los primeros lavados. Pero estas son otras historias.

De todos modos, si os cruzáis con los príncipes azules de Nu y Be, ya sabéis dónde avisarlas.


Pinkisses de Nu y Be.


@nubladoperorosa